Despertar
Me dormí "pronto"... ¡ya era hora!
Dormí bien... ¡por fin!
Descansé... ¡menos mal!
Me desperté y de repente me vino ese olor, su olor... mis sábanas olían a él, era verdad, el día de ayer era verdad...
Lo mejor de despertarme así es que pensé que era un sueño de lo feliz que me sentí, pero que había sido real.
